Una cocina que gira en torno a tres factores fundamentales: tradición, producto y personalidad.

 
 

“Un proyecto que nace con honestidad, sin pretensiones, comida rica, al alcance de todos y un espacio que recupera la esencia de los restaurantes del siglo XX”.

 

Aparte de contar con los productos más próximos, la carta de Teckel incluye, entre sus referencias, productos procedentes de otros lugares, como la Hamburguesa de El Capricho de León, considerada la mejor carne del mundo, o el Tiramisú de la Nonna Nella.

De esta forma, la oferta gastronómica de Teckel, que irá cambiando de manera periódica, supone el esperado encuentro con la cocina de nuestras abuelas y con su forma de moverse entre los fogones, “con cariño y mimo”, consiguiendo crear una relación directa entre el cocinero y el cliente final.


Aparte de contar con los productos más próximos, la carta de Teckel incluye, entre sus referencias, productos procedentes de otros lugares, como la Hamburguesa de El Capricho de León, considerada la mejor carne del mundo, o el Tiramisú de la Nonna Mella.

De esta forma, la oferta gastronómica de Teckel, que irá cambiando de manera periódica, supone el esperado encuentro con la cocina de nuestras abuelas y con su forma de moverse entre los fogones, “con cariño y mimo”, consiguiendo crear una relación directa entre el cocinero y el cliente final.

El diseño convierte al restaurante Teckel en un sitio privilegiado y lleno de clase. Para darle al espacio el toque londinense de los años 20 que lo define, el equipo de Cousi Interiorismo ha utilizado materiales como la madera y ha querido diferenciar claramente varios rincones, tanto en su decoración como en la forma de sentarse.

De esta forma, han logrado huir de una visión demasiado industrial o minimalista, aunque sin renunciar a elementos que no pueden faltar en un entorno vanguardista, como el cemento o las lámparas industriales.

Destaca la fachada, que recuerda a antiguas barberías londinenses, con molduras de madera pintada a rayas azules y blancas; la zona de la entrada, que cuenta con grandes ventanales que permiten la entrada de luz a un invernadero interior; o el suelo adoquinado de piedra.

Teckel dispone además de una maravillosa terraza con 80 plazas que permanecerá abierta todo el año.


El diseño convierte al restaurante Teckel en un sitio privilegiado y lleno de clase. Para darle al espacio el toque londinense de los años 20 que lo define, el equipo de Cousi Interiorismo ha utilizado materiales como la madera y ha querido diferenciar claramente varios rincones, tanto en su decoración como en la forma de sentarse.

De esta forma, han logrado huir de una visión demasiado industrial o minimalista, aunque sin renunciar a elementos que no pueden faltar en un entorno vanguardista, como el cemento o las lámparas industriales.

Destaca la fachada, que recuerda a antiguas barberías londinenses, con molduras de madera pintada a rayas azules y blancas; la zona de la entrada, que cuenta con grandes ventanales que permiten la entrada de luz a un invernadero interior; o el suelo adoquinado de piedra.

Teckel dispone además de una maravillosa terraza con 80 plazas que permanecerá abierta todo el año.

La carta de Teckel, diseñada por el chef y socio César Galán, gira en torno a tres factores fundamentales: tradición, producto y personalidad. Y en ellos se basa para ofrecer a sus clientes una experiencia de sabores, olores y texturas que prometen hacer las delicias de quienes prueben sus platos.

A pesar de su juventud, César Galán ha colaborado con grandes y reconocidos restaurantes, como Banbudha en Ibiza, Saporem o el Grupo El Escondite en Madrid. Presenta una propuesta gastronómica que él mismo define como “un conjunto de sabores tradicionales, de recetas de toda la vida, en formatos de mercado, que permiten apreciar el producto en el plato, presentado de una manera muy personal.